Nos complace abrir esta ventana cordobesa, para que los médicos conteis cómo está el patio en el Reina Sofía. Todo esto empezó en Granada, cuando una asamblea se cansó de que la junta facultativa no sirviera para mucho, se hartó de convocatorias de jefaturas de servicio redactadas para complacer a los más dóciles de la estructura, no podía tragar con más manipulaciones de la lista de espera. Mañana, allí, celebrarán su tercera asamblea. Y han conseguido cosas. Aquello ha quedado bautizado como la rebelión de las batas blancas.